jueves, 30 de abril de 2015

¿Quién me ha robado el mes de abril?


Bueno A. parece que según la Dra. van a hacerte algunas pruebas cromosomáticas y algo más.  A tener en cuenta si queremos seguir, pero claro hay que comenzar de nuevo todo al no disponer de embriones vitrificados. Nuevos presupuestos y demás... nos toca pensar...

Mientras como el hombre del traje gris de Sabina (que hoy es el día propicio para ello), me he puesto a recordar en el camino que llevamos recorrido.
Nos conocimos cuando yo tenía 25 años. El trabajo ocupaba el tiempo y no había mucha prisa para que llegara la familia . Tampoco nos preocupaba. ¿Quién iba a pensar lo que cuesta algunas veces?
Llega la treintena, pero seguimos ocupados.... trabajo... nosotros... pereza... comodidad y vives sin darte cuenta que pasan los días. 
A mis 33 empezamos con el gusanillo de formar nuestra familia. Y comenzamos a probar , en pocos meses nos veíamos embarazados.¡Qué ilusos! Y pasó el tiempo y no llegó. Habría que buscar ayuda. 
Llegan mis 34 y empezamos, primero con una IA . Recuerdo que fue en semana santa y aprovechamos para procesionar nosotros, pero hacia la clínica. En secreto sin decir nada.
No funcionó y alcanzamos mis 35, decidimos que FIV y a por todas. Con todo el proceso completo  y justo cuando iba a llegar la punción descubrieron tu tumor.
Prisas, carreras, operaciones... y tras varias craneotomías y radiación se nos dió otra segunda oportunidad. Y te quedaste conmigo. Poco a poco te recuperaste y hoy estás muy bien (siempre pendiente de las revisiones, pero ya con otros aires). Cambian las prioridades, se ven aplazados los deseos. También aprendes a valorar otras cosas y centrarte en lo importante.

Así llegaron mis 40 y volvimos a la carga pero no pudo ser. Ya estamos en mis 42 y  se toman decisiones, se crean ilusiones y al final se pierden.
Pronto llegarán mis 43 y pienso si no perdimos momentos. Pero claro ¿quién lo iba a saber? Quizás como al hombre del traje gris lo guardábamos en el cajón sin saber que alguien podría llevárselo.

Y ahora me pregunto ¿quién me ha robado el mes de abril?




lunes, 27 de abril de 2015

El pobre Gato de Schrödinger

Sabes A. si tuviera que elegir una palabra que defina mi estado sería incertidumbre .
La semana pasada  Dra Duquesa llamó para ver cómo me encontraba (ya que tras nuestra última charla le pedí su opinión si no funcionaban las pastillas y perder el miedo al legrado). Tras comentarle como fue todo, me dijo que "me haría una eco para ver que todo había quedado bien". Que la llamara a los pocos días de volver a tener la regla, que suelen ser de 30 a 40 días tras un legrado.. Así que esta semana tocará eco y además "volveriamos a hablar".
¿Qué nos dirá A.? Porque mi cumpleaños se ve cada vez más cerca, pero esta vez no me alegra. Además otra vez sólo llegamos con un pequeñuelo a la transferencia, sería volver a empezar de cero.
Pero esta vez , ¿ habrá más pruebas antes? o ¿hablaremos de otras alternativas? o ¿ habrá  que esperar?...

Y qué haremos nosotros...volveremos a la carga o no. Es que supone tanto dinero y tantas ilusiones gastadas. Según nos diga tendremos que decidir cómo actuar.  Una parte de mi piensa que vamos a seguir . Pero otra parte se ve dejandolo .  Las dos son posibles en mi cabeza, aunque al final acabará siendo sólo una en la realidad.

Tú siempre me dices que no me preocupe por nada, al final veremos que  ocurre el miércoles. Pero hoy quizás  me siento como si fuera el pobre gato de Schrödinger


viernes, 3 de abril de 2015

Café de amor

Vamos mejor. O más concretamente voy mejor, porque tú, mi A. , has llevado el tema con más entereza desde el principio.

Además como no voy a estarlo, si me demuestras tu cariño y cuando llego al desayuno me encuentro un café de amor.

martes, 24 de marzo de 2015

Porque a veces es bueno llorar

Madame Butterfly, de BenjamínLacombe
A. han pasado los días y las sensaciones van y vienen. 

Me costó hacerme a la idea, pero lo hice. Mi mente aceptó la pérdida, asumiendo que así debía ser  si existían problemas. Hasta aquí el raciocionio que ayuda a curar o calmar las angustias.

Luego llega el momento del vacío, después del legrado. Cuando sientes que ya se ha terminado todo y hay que seguir adelante. Cuando adviertes que te pesa, no ya lo que no pudo ser, sino el pensar si nunca será.
Es entonces cuando crecen las ganas del llanto y a veces se escapa sin querer.

Para mí el detonante es una aria de Puccini, Un bel di vedremo No es que yo sea especialmente melómana, sólo que desde que la escuché por primera vez me llegó muy dentro. Por un lado me gusta porque es muy bonita pero a la vez sé que es una pieza que "enciende mi botón de llorar". 
No falla. Siempre que la escucho vienen a mí las lágrimas. 
Después cómo la lluvia, todo pasa y queda más limpio. Tranquilo A. realmente me siento mejor, se alivia así mi pena.
Porque a veces es bueno llorar.



sábado, 21 de marzo de 2015

Fin de este capítulo

A. , ¡menudo día largo el de ayer !
Teníamos  cita en urgencias de ginecología, y lo que me temía... Llegué sin marchar, por lo que ya sabía lo que me diría la ginecóloga al ver la eco... todo el saco estaba intacto.
Me indica que podemos repetir la dosis de misoprostol o ir a legrado.

Lo pienso .


Escojo ir directamente a legrado. Mi cabeza me dice que viendo la nula eficacia en mí de la primera dosis de pastillas me espera un fin de semana de penuria, hasta llegar al lunes y comprobar si han hecho efecto y consigo expulsarlo TODO, porque si no es así de todas formas habría que ir al final a legrado.  Ya me avisaron que fuera en ayunas por si acaso.

Esperamos un rato para comprobar si hay cama libre, al rato me asignan una. Son las 11 y ya estoy preparada, pero ahora hay que esperar que haya hueco en el quirófano. Y como la canción de Joaquín Sabina se hicieron las doce, la una , las dos y las tres... Y mucho más y seguían sin llevarme a quirófano. Fueron pasando las horas y yo en ayunas , con mi gotero  sí , pero no es lo mismo .

Cuando ya íbamos pensando que nos dejarían para el día siguiente, por fin llegó mi turno. De la etapa en quirófano poco puedo contar, porque una vez preparada y ya puesta en el potro me ponen la anestesia y ya no me enteré de nada hasta una hora después que me desperté. Un rato para que se pase la anestesia y a eso de casi la una de la madrugada estaba de vuelta en la habitación.

Algo dolorida y manchando un poco. Pero con un analgésico y un poco de suerte hemos pasado la noche medianamente bien.
Esta mañana otro analgésico , temperatura, tensión... Todo correcto...y a esperar el alta. Por fin a medio día a casa.

Por lo menos ya hemos dado fin a este capítulo.

jueves, 19 de marzo de 2015

Cómo las cosas se alargan sin querer

Bueno A. ayer era la fecha tope. No hubo expulsión natural y llegamos a urgencias.
Después de mucho esperar , explicar el caso varias veces me hicieron una ecografía y se confirmó de nuevo lo que ya sabíamos. El embarazo estaba detenido y habría que eliminar los restos.

Me hicieron unos análisis de sangre para comprobar grupo sanguíneo (que yo les dije, pero querían asegurarse) y comprobar mi grado de coagulación, así otro rato más a esperar resultados.

Cuando ya tuvieron los resultados me explicaron el procedimiento de aborto inducido con unas pastillas de misoprostol. Te dan una hoja para que te la leas con las explicaciones de proceso, consecuencias y pautas para regresar en caso de problemas derivados.  Ya que lo que te provoca son unas contracciones muy fuertes para inducir la expulsión. Si no hay fiebre y el sangrado es abundante  aunque "normal" lo pasas en tu casa, hasta uno o dos días que vuelven a hacerte otra ecografía para comprobar si se ha limpiado todo . De no ser así , pueden repetir la dosis o hacerte un legrado.

Hasta aquí la teoría. Después de casi 7 horas en urgencias, me pusieron 4 pastillas y para mi casa.  El trato con los dos equipos con los que traté (me tocaron dos turnos) fue muy bueno, muy agradables y profesionales.

Los dolores fueron fuertes aunque me tomé la dosis de analgésicos recomendada. "Tampoco es necesario sufrir más de lo necesario " me recomendó una enfermera . Así estuve toda la tarde hasta la madrugada. Después cesaron las contracciones y con ellas los dolores.

Según parece este producto tiene un 80% de efectividad , pues yo tengo la mala suerte de estar en el otro 20%. Pasar por ello para nada, no he manchado ni un poquito. 

Hoy me encuentro bien, sin fiebre ni nada, así que he hecho los recados y he intentado pasar el día ocupada.

Mañana vuelvo al hospital y veremos que camino siguen ahora.Y yo que estoy deseando que esto se acabe y no hay suerte. ¡Cómo las cosas se alargan  sin querer!

lunes, 16 de marzo de 2015

Aceptarlo

A. Ya han pasado unos días y he aceptado la idea de que se ha parado todo realmente.
El tiempo, otra segunda opinión e internet para documentarme ha hecho que asuma aquello que me costaba tanto.

He dejado la medicación porque ésto no tiene sentido y ahora sólo queda esperar si se acabará de manera natural o hay que ir al hospital. Reconozco que prefiero la primera manera, sea porque supone dar más tiempo (aunque sea absurdo), sea porque seré plenamente consciente del adiós.

Esto es un asco, porque sigo con náuseas y leve dolor del pecho, pero de manera diferente ya no está la alegría de aguantar porque sean síntomas de embarazo. Y mientras pasan los días y no pasa nada.
He vuelto a hablar con Dra. y nos hemos puesto un plazo máximo de espera.

Ahora me encuentro como si algo oprimiera mi pecho y me cuesta respirar. Esta sensación no es nueva, ya la tuve en tu primer ingreso , con ese diagnóstico tan crudo y pesimista ante tu tumor. Y tuvimos mucha suerte y pasó... Seguimos juntos.

Así que lo sé..., y como mantra la canción de Sara Bareilles .

Sé que respiraré de nuevo. 



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