Así que A. te nombras mi enfermero particular para la tarea. Esta es lo fácil. Hasta dentro de unos días no tendremos la eco para ver como vamos y fijar fecha para la transfer.
Mientras enfermera de verdad me ha mandado por email el consentimiento que debemos firmar y llevar ese día. En el hemos de indicar cuantos de nuestros embrioncitos vamos a despertar (yo los llamo pingüinitos, tú prefieres ositos, ¡cómo te encantan los documentales de osos polares!).
Por primera vez vamos a decidir si será uno o dos , se me hace raro ya que nunca habíamos podido intentarlo más que con uno. Pero yo quiero que esta vez sean dos.
Tú me miras con cara de asustado. Me dices que eres muy mayor para dos.
Yo te digo que sería una infinita suerte. Y ya será un logro si sigue uno y si llegan dos, pues tan contentos... Ya verás como lo llevaremos.
Tenemos que decidirlo y debe ser cosa de los dos.
Sea como sea el camino hasta aquí ha sido duro. En este nuevo intento nos volvemos a ilusionar, aunque intentemos ir con cautela. Pero no podemos evitar pensar cómo será si sale bien. Queremos creer que irá bien.
Así que atento/s, os estamos esperando/ te estamos esperando.
Así que atento/s, os estamos esperando/ te estamos esperando.
Aunque no lo sepáis/ aunque tú no lo sepas.







